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El nazi de Siurana

Siurana es tierra de leyendas. La Reina Mora y el Judío de Siuranella son sólo dos de las más conocidas. Sin embargo, tratan sobre hechos de hace cientos años.

Esta vez es diferente.

Por una parte, no nos remontaremos cientos de años atrás; por otra parte, repasaremos hechos verídicos. Porque, a veces, la realidad supera a la ficción.

Toni Orensanz, periodista, escritor y dramaturgo pudo comprobar qué había de verdad detrás de una supuesta leyenda local, la habladuría del nazi de Siurana.

Siurana, un pueblo de postal que cuenta en su haber con múltiples relatos, fue el hogar de un nazi belga que vivió en una imponente casa hasta su muerte, en 2002.   

En este artículo, repasamos la historia del nazi de Siurana: desde cómo llegó al pueblo a pesar de ser encarcelado hasta lo que opinaban sus vecinos sobre él.

La casa de Juan Buyse y Anita Salden en Siurana. Fuente: TripAdvisor

Cómo empezó todo

Tal y como explica Orensanz en El nazi de Siurana, esta historia se le presentó de rebote cuando ayudó a una amiga con una entrevista que tenía pendiente.

Àngela Guxens, entonces profesora de educación física en el instituto de Cornudella del Montsant, quería entrevistar a una señora de poco más de noventa años.

Había escuchado que de joven fue una alpinista activa y que, junto a su marido, elaboraron el inventario más completo de picos de 3.000 metros del Pirineo.

Aquella señora era Anita Salden.

A lo largo de la entrevista, hubo un detalle que no se le pasó por alto a Orensanz. Al parecer, Salden quemó el archivo de su marido después de su fallecimiento.

La quema no la hizo en su residencia de Cornudella del Montsant, sino en su antigua casa de Siurana: sí, la que se rumoreaba que era propiedad de un antiguo nazi.

El catalán ató rápidamente los cabos. Sospechaba que había más, pero no encontró las respuestas que buscaba en esta entrevista. Así empezó su investigación.

En un ejercicio de periodismo de primer orden, entrevistó a vecinos, consultó archivos y reconstruyó la que hoy conocemos como la historia del nazi de Siurana.

Foto del nazi de Siurana, Juan Buyse, uniformado.
Juan Buyse con el uniforme de las Waffen SS. Fuente: Ara llibres

El nazi de Siurana

Juan Buyse era un fotógrafo profesional que pasó a ser reportero Kurt Eggers, un regimiento de corresponsales que cubrían los frentes de las Waffen-SS.

Teniendo en consideración que las Waffen-SS eran un cuerpo de élite, Buyse ocupaba una posición privilegiada en el régimen nazi. Lo mejor viene a continuación.

Con el final de la segunda guerra mundial, Buyse fue condenado a cadena perpetua y trabajos forzados por empuñar las armas contra Bélgica y sus aliados.

¿Cómo llego a Siurana?

Escapó de la prisión de Merksplas, se estableció en Barcelona y trabajó en Defries, una empresa alemana. Sabemos que en 1950 ya residía en la ciudad condal.

Según Martín Eguiguren, un compañero de trabajo del propio Buyse, él y Salden llegaron a la ciudad sin dinero, viéndose obligados a pedir ayuda.

Pronto encontraron trabajo. Él empezó de mecanógrafo e interlocutor con las empresas alemanas, explotando su dominio de múltiples lenguas.

De acuerdo con las declaraciones de Eguiguren, la palabra que mejor definía Buyse era “caballero”. Años más tarde, el belga fue nombrado vicepresidente.

Aquí llega otra sorpresa.

Hasta 1962, Jan Buyse utilizó una identidad falsa, haciéndose llamar René Janssens. No fue hasta que obtuvo la nacionalidad que no recuperó su nombre.

Pocos años después, en el 1963, su hermano lo representó en la compra de una vivienda. En efecto, compró la casa de Siurana por 18.000 pesetas.

Buyse se estableció junto a su mujer a una distancia prudencial del núcleo urbano. Por lo tanto, vivió junto con Anita Salden y sus dos bóxers, Thor y Wotan.

Foto de Juan Buyse y Anita Salden en el conocido como chalé del nazi de Siurana.
Juan Buyse y Anita Salden en la casa de Siurana. Fuente: Revista Desnivel

La nazi de Siurana

Anita Salden no es un personaje secundario. Del mismo modo que su marido, fue buscada desde el principio. En su caso, por ser miembro del partido nazi flamenco.

De apariencia dulce, tal y como se puede ver en la fotografía, era temida por su entorno y vecinos. La razón: colaboraba con el Gestapo, la policía secreta nazi.

Acabó siendo condenada en 1948 a tres años de cárcel y declarada incívica. No se quedó de brazos cruzados, apeló la sentencia y consiguió una rebaja de la pena.

Aquí llega la historia de su fuga.

Después de un año en prisión, consiguió la libertad condicional. En 1951, dejó de presentarse en comisaría. Se dio la voz de alarma, pero ya era demasiado tarde.

Juan Buyse en el escritorio de su casa. Foto: Revista Desnivel

Curiosidades del nazi de Siurana

  • El permiso de obra del chalé fue concedido el 20 de junio de 1967: ni más ni menos 20 años después, cuando prescribía la pena que databa de 23 de junio de 1947.
  • Buyse y Salden, a pesar de que lo intentaron, no pudieron tener hijos. De hecho, sufrieron diversos abortos. Según Salden, fue una de sus desgracias.
  • La primera persona que descubrió el pasado de Juan Buyse fue Joan Sales, escritor, poeta y traductor catalán. Él y Núria Folch, su mujer, vivieron en Siurana.
  • La instalación de la línea eléctrica en el chalé causó el enfado de algunos vecinos del pueblo y de Cornudella del Montsant por las nuevas torres eléctricas.
  • Buyse era controlador. Solía recurrir a un hombre del pueblo para que hiciera las veces de chofer. Eso sí, estaba pendiente hasta de la velocidad para ahorrar gasolina.
  • Controlador, pero también metódico. Quimet de Bodro, quien participó en la construcción de la casa, afirma que el belga era una persona muy puntual.
  • Petra, asistente de la pareja durante más de 40 años sostiene que los papeles del archivo quemado eran vulgares, nada fuera de lo común.

Los últimos días

Quién diría que Juan Buyse, un señor de apariencia afable a juzgar por las fotografías, fue la cabeza de las SS en Bruselas durante la segunda guerra mundial.

Pero Buyse fue más que un nazi.

Entre otras cosas, era conocido por ser un apasionado de la montaña. Gracias a él, tenemos el catálogo más extenso de cimas de 3.000 metros del Pirineo.

Escogió Siurana, un lugar un tanto remoto, para pasar sus días lejos de miradas indiscretas. Sin embargo, su imponente chalé despertó las sospechas de sus vecinos.

Buyse falleció el año 2002 a los 89 años. Como sabemos, Salden se trasladó a Cornudella del Montsant después de quemar el archivo que guardaba su marido.

En definitiva, te animo a que bucees en la historia del nazi de Siurana con el libro del mismo nombre. Es un reportaje novelado que no tiene ningún desperdicio.

Santi García

Soy Santi, me flipa el gazpacho y mi sueño es visitar el Everest. En Camino con Santiago, comparto rutas, mitos y leyendas de la Costa Dorada.

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