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La Mussara: todo lo que siempre quisiste saber del pueblo abandonado

Iglesia de San Salvador

La Mussara es un pueblo actualmente abandonado de las Montañas de Prades y la Costa Dorada que quedó anexionado al término municipal de Vilaplana en 1959.

Tuvo una población irregular hasta mediados del siglo XX, cuando fue abandonado a diferencia de lo que sucedió en los casos de Mont-Ral, La Febró o Capafonts.

A partir de 1961, sufrió un proceso inexorable de decadencia del que ya no se repuso a pesar de que se construyó un nuevo refugio con capacidad para 56 personas.

Y es que las condiciones de vida eran duras. Únicamente el 7% del suelo era cultivable, siendo un 25% del término municipal bosque, un 32% roca áspera y un 33% matas.

Teniendo en cuenta las perspectivas de crecimiento, no resulta extraño que los habitantes de La Mussara aprovecharan la oportunidad de trasladarse a la planicie del Baix Camp.

Justo como lo hizo uno de sus últimos vecinos.

No obstante, La Mussara es uno de los puntos más emblemáticos de la Costa Daurada, tanto por sus envidiables vistas como por los múltiples puntos de interés de la zona.

Les Tosques, Els Avencs de la Febró, El Mirador de les Airasses… A parte de que hay mucho por ver, existen curiosidades y leyendas urbanas que te dejarán con la boca abierta.

En este artículo, comparto todo lo que he aprendido sobre La Mussara, por un lado, como enamorado de esta sierra, por otro lado, como aficionado al senderismo.

El Xalet o Refugio de Les Airasses

El antiguo Refugio de les Airasses fue financiado por Ciriac Bonet, quien vivía en Barcelona, y decidió entregárselo al Centre Excursionista de Catalunya.

De acuerdo con lo que sabemos gracias a Anton Agustench Bonet, la primera piedra se puso a mediados de los años 20, finalizando la construcción en 1926.

¿Cómo era por dentro? Sabemos que en su interior había una mesa para entre 20 y 30 comensales, un fuego a tierra y seis camas separadas por cortinas.

No está nada mal para 40m2 y 2 habitáculos, ¿verdad?

Su punto álgido fue en 1928, cuando se celebró un encuentro de excursionistas de las comarcas de Tarragona, entre las que están Valls, Montblanc o Reus.

Hubo un concurso de saltar a la comba, parlamentos, sardanas… Quizá esta sea la razón por que se afirme que el evento llegó a reunir a más de 1.000 personas.

También conocido como el Xalet de les Airasses, encontró su final con la despoblación del pueblo, pues el responsable de su conservación era el mismo alcalde.

Actualmente, constituye una parada obligatoria para los excursionistas en tanto que el mirador se encuentra a su lado. Eso a pesar de que sólo quedan sus paredes.

Por cierto, recibió este nombre debido a que la construcción se asienta sobre el risco de Les Airasses. De ahí que nuestro querido mirador también se llame así.

La iglesia de Sant Salvador

La iglesia de San Salvador es toda una veterana: su existencia consta desde una bula papal Celestino III allá por 1194. ¡Eso significa que tiene más de 800 años!

Según el Instituto Catalán de Arqueología Clásica (ICAC), el semiderruido santuario se construyó sobre un templo medieval en lugar de derribarlo y así edificar.

El Ayuntamiento de Vilaplana, pueblo al que fue anexionada La Mussara, tiene la voluntad de consolidar las estructuras que quedan, los muros y el campanario.

De hecho, chicos de Girona y Barcelona han estado reconstruyendo muros y talando árboles en un proyecto promovido por Minyons Escoltes i Guies de Catalunya.

La pieza más destacada de San Salvador era una imagen tallada a la roca de la Mare de Déu del Patrocini del siglo XVII, actualmente conservada en un museo de Reus.

En concreto, en el Museo Salvador Vilaseca.

El templo también ha sido el escenario de encuentros con lo desconocido a raíz de la desaparición de Enrique Martínez en 1991. Te lo cuento un poquito más abajo…

Els Avencs de La Febró

Si bien estas simas de 30 metros de profundidad y 300 metros de largo pertenecen al término de La Febro, bien podrían atribuirse a La Mussara por su proximidad.

De acuerdo con Joan Ferraté, la sima sirvió de escondite para el contrabandista Josep Ferrer i Grau, así como para el General Prim durante las guerras carlinas.

Sí, estoy hablando de Juan Prim y Prats, quien a parte de ser originario de Reus llegaría a ocupar el puesto de Presidente del Gobierno de España en el 1869.

En la mitad de la sima, en dirección sur y a mano izquierda, se encuentra la Cova Gran, en cuyo interior destaca el lleó (el léon): una estalagmita de metro y medio de altura.

El paisaje vale una visita si estás de paso por la zona. Además, no entraña ninguna dificultad técnica; eso sí, lleva linterna y presta atención a los resbalones.

Puedes leer más sobre detalles tanto del punta de vista geológico como histórico en este estudio de Els Avencs publicado por Joan Pallíse y Eduard Marimon.

Sucesos paranormales en La Mussara

El pueblo abandonado se ha convertido en un punto de interés para los amantes de lo paranormal a raíz de la desaparición de Enrique Martínez en 1991.

Mientras recogía setas en compañía de 2 amigos, Martínez desapareció sin dejar pista alguna. De hecho, su coche y documentación seguían en el mismo sitio.

A pesar de que se movilizaron 250 efectivos, entre los que había militares de la cercana base de Los Castillejos, el dispositivo de búsqueda no halló ningún indicio.

Cuando se suspendió finalmente el dispositivo, 2 de los amigos del desaparecido tuvieron un encuentro paranormal en la iglesia de San Salvador a medianoche.

A partir de aquí, han proliferado múltiples teorías que vienen a explicar de estos sucesos. Por ejemplo, aquella que afirma la existencia una puerta a otra dimensión.

Si te paras a pensarlo, tiene bastante sentido.

Se dice que los árabes, a su paso por La Mussara, trajeron consigo a los Yinn, unos seres que se instalaron en una dimensión paralela cuya puerta está en el municipio.

Este acceso sería una piedra que los aficionados a lo desconocido no ubican con claridad. Bastaría con pisarla para transportarse sin más a la otra dimensión.

En cualquier caso, esta teoría es de lo más estimulante.

Si te interesa conocer de dónde provienen las leyendas urbanas de La Mussara, te recomiendo echar un vistazo a este artículo sobre la historia de Enrique Martínez.

Curiosidades de La Mussara

  • Ya ha habido un intento de repoblar la sierra, la de Els Mollats. Se trataba de una urbanización de casas aisladas que fracasó debido a los pobres accesos de la zona.
  • Transcurre la Ruta dels Refugis, una travesía a pie de más de 90 kilómetros que une la Sierra del Montsant con las Montañas de Prades. ¡La tengo pendiente!
  • En los días de cielo sereno de diciembre a enero, se puede divisar la isla de Mallorca en el horizonte. No sólo la he visto yo, sino también quienes vivieron en el pueblo.
  • El refugio nuevo está abierto los 365 días del año. De hecho, es un buen lugar en que instalarse, ya sea en él o con una tienda de campaña, para explorar la zona.
  • Una investigación financiada por el Ayuntamiento de Vilaplana ha descubierto que en la iglesia de San Salvador hay elementos de un antiguo templo medieval.
  • A los vecinos de La Mussara se les conocía como ranas. La lluvia alimentaba un embalse natural situado en el centro del pueblo, en el que bebía el ganado.
  • Los habitantes de La Mussara y La Febró estaban tradicionalmente enemistados. Desgraciadamente, no he encontrado más información al respecto.
  • La expresión “bajar de La Mussara” (baixar de La Mussara) era sinónimo de desconocer hechos bien conocidos en la planicie del Baix Camp.

La Mussara en la actualidad

Actualmente, el pueblo recibe abundantes visitas de escaladores, excursionistas y turistas que se acercan a él para disfrutar de sus vistas y montañas.

Tal y como dije en la Excursión a La Mussara por el Camí de les Campanillesexisten muchos puntos de interés en la zona. Por ejemplo, Les Tosques o Els Avencs.

Conviene sumarle unas vistas extraordinarias desde el antiguo refugio, proporcionando una visión que va desde la costa del Garraf hasta el Delta del Ebro.

¡Sin contar que se pueda divisar Mallorca en el horizonte!

Su balsa tampoco ha caído en el olvido gracias a los forestales, quienes mantienen con vida a sus características ranas gracias a la utilización de adobo.

De la misma manera, la Caminata Reus – Prades – Reus, la marcha ciclista Gran Polar Fondo o el Festival de poesía MussArt revelan el interés por su sierra.

Y es que pocos pueblos pueden vanagloriarse de que se hayan escritos 3 libros sobre él, entre los que destacan Records de La Mussara o La Mussara, un vell afecte.

De algún modo, Anton Agustench Bonet y Ramon Amigó Anglès son quienes han salvado de olvido de la memoria lo que otrora fuese un pueblo próspero.

Santi García

Soy Santi, me flipa el gazpacho y mi sueño es visitar el Everest. En Camino con Santiago, comparto rutas, mitos y leyendas de la Costa Dorada.

Santi García

Soy Santi, me flipa el gazpacho y mi sueño es visitar el Everest. En Camino con Santiago, comparto rutas, mitos y leyendas de la Costa Dorada.